El amor correspondido es lo mejor del mundo y el compromiso también si se hace por las razones correctas.
Motivos equivocados para comprometerse según Val:
- Acercarse a los treinta y no querer quedarse para vestir santos,
- Sentirse sola, triste y abandonada,
- Estar haciéndose muy vieja para tener hijos,
- No tener nada mejor que hacer con la propia vida que dejar que a una la mantenga un marido,
- Miedo a envejecer sola,
- Aversión a la compasión en los ojos de la gente cuando se enteran de la soltería y edad de una,
- Pasarlo pésimo sola y aburrirse ídem,
- Necesitar una excusa de hombre para poder ponerse un vestido de novia y hacer una fiesta,
- Huir de la casa de los padres porque una se lleva horriblemente mal con ellos.
Motivos correctos para comprometerse según Val:
- Estar enamorada hasta las patas,
- Morir de felicidad cuando él está cerca,
- No poder evitar la compulsión de querer hacer feliz al otro por el resto de su vida,
- Tener un proyecto en común (no necesariamente una familia),
- Ofrecerle compañía y apoyo al otro en forma vitalicia,
- Necesitar estar ahí cuando el otro se sienta triste, deprimido, enfermo o estresado,
- Querer disfrutar siempre de las cosas que se hacen juntos,
- Compartir la vida.
This blog is not written by a spinster, but by a proud single to all the single girls (but not fanatic ones) who enjoy their 30s alone in spite of what grandmothers think. Este blog no es de una solterona amargada, sino para todas las solteras... ¡pero no fanáticas!!! que disfrutan la etapa de la soltería en sus 30, a pesar de lo que creen las abuelas.
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sábado, noviembre 28, 2009
martes, octubre 21, 2008
No hay vuelta qué darle
Definitivamente la vida moderna no tiene nada de simple. Una vez alguien se quejaba de que tenía tantas opciones que no sabía cuál escoger, yo le dije: "es que el número infinito de alternativas es tan nocivo como la falta de ellas".
Nuestras madres no tenían muchas alternativas, eso ahogaba a algunas de ellas, pero por lo menos sabían para dónde iba su vida. Hoy en día uno se plantea "¿cómo me voy a casar/tener hijos sin antes hacer tal cosa?" (llámese viajar por el mundo, triunfar profesionalmente, encontrar el centro espiritual or whatever) y va postergando las decisiones eternamente.
Tal como los hombres tienen miedo al compromiso, ahora las mujeres nos hemos contagiado de este mismo mal.
Por algo la encuesta CASEN arrojó que hay cada vez menos casados, nuestro temor al fracaso nos congela, nos impide intentarlo.
El punto es que tal vez sí vale la pena dejar de lado la carrera o lo que sea, para tener una familia, quién sabe. Lo importante es tener claras las razones por las que uno escoge una alternativa o la otra.
Nuestras madres no tenían muchas alternativas, eso ahogaba a algunas de ellas, pero por lo menos sabían para dónde iba su vida. Hoy en día uno se plantea "¿cómo me voy a casar/tener hijos sin antes hacer tal cosa?" (llámese viajar por el mundo, triunfar profesionalmente, encontrar el centro espiritual or whatever) y va postergando las decisiones eternamente.
Tal como los hombres tienen miedo al compromiso, ahora las mujeres nos hemos contagiado de este mismo mal.
Por algo la encuesta CASEN arrojó que hay cada vez menos casados, nuestro temor al fracaso nos congela, nos impide intentarlo.
El punto es que tal vez sí vale la pena dejar de lado la carrera o lo que sea, para tener una familia, quién sabe. Lo importante es tener claras las razones por las que uno escoge una alternativa o la otra.
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