domingo, mayo 27, 2007

Sobreviví

Finalmente todo ocurrió como lo esperaba. Me preguntaron 2 veces "¿tú eres soltera?" Yo tenía unas ganas de responder "¿Y a usted qué le importa?", pero me contuve y estoicamente contesté con un orgulloso sí.

Lo más gracioso fue cuando una desubicada me hizo la pregunta de rigor y, al contestar yo afirmativamente, luego vino la pregunta obligada "¿y pololeas?", al yo negarlo, respondió "ah, es que tú eres muy joven ¿qué edad tienes?", a lo que yo repliqué "32 años" y puso una terrible cara de "la cagué", para tratar de arreglarla dijo "ay, no los representas para nada" y "tengo un hijo de 30 que tampoco se ha casado y no quiere compromisos" (como si en su mente y en la de todas las demás señoras de más de 50, fuera equivalente la soltería a los treinta para los hombres que para las mujeres) y, cuando se dio cuenta de que seguía metiendo la pata cada vez más, cambió de tema brusca e indisimuladamente. ¡Qué horror! Se le notaba que se sentía sumamente incómoda. Yo debiera tener prohibido circular en los eventos sociales para evitarles este tipo de planchas a las buenas señoras casadas de sociedad.

Aparte de ese pequeño impasse, sobreviví. Fue mejor de lo que yo creía.

Por otra parte mi nonna, que está un poco sorda, la poverella, al escucharme hablar de un señor que contaba anécdotas, preguntó: "¿y quién era ese joven?" Jajajajajaja. Todos se carcajearon, porque cachan que mi nonna está desesperada por verme casada antes de -lo que ella cree es- el momento en que se me pase el tren.

En fin, se casó el último de los primos solteros, así que ahora todas las miradas en mi familia están vueltas hacia mí ¿No será mucha carga tratar de cumplir con tantas expectativas?

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