martes, junio 09, 2009

Infelicidad

Me he dado cuenta de algo atroz. Hay personas que simplemente no están hechas para ser felices.

El género humano se divide entre los "normales" que no se cuestionan nada y sólo sufren con las situaciones extremas como la muerte de algún familiar cercano, una enfermedad terminal o algo así.

Esa gente está destinada a ser feliz, porque nada les importa mucho, saben lo que quieren y se enfocan a conseguirlo. Punto.

Tienen un punto de vista simplista y generalmente todo es blanco o negro para ellos, si existe el gris, no les importa. Conozco gente así, generalmente son buenos alumnos, deportistas, no tienen complejos con su físico ni con su intelecto (ni nunca los han tenido) lo que hace que se sientan totalmente cómodos siendo ellos mismos.

Los otros se parece más a Woody Allen, por decirlo de alguna forma. Tienen o tuvieron inseguridades alguna vez en su vida, lo que los marca para siempre y hace que se enrollen periódicamente.

Desgraciadamente, como la vida es cíclica, aunque traten de llenarse de optimismo o de acallar las voces en su interior con una actitud de "no me importa" o ahogándolas en alcohol u otras drogas, tarde o temprano vuelven los conflictos internos, la ansiedad y el inconformismo.

Por mucho que vayan al psicólogo, psiquiatra, tomen antidepresivos o ansiolíticos y los "den de alta", en definitiva su forma de ser no les permite sentirse cómodos con su vida.

Si usted se siente identificado con éstos últimos, es mejor que no se haga ilusiones y lo sepa desde ya: NO VA A SER NUNCA FELIZ.

Sé que es horrible y que nadie quiere aceptar algo así porque, después de todo, la esperanza es lo que nos hace humanos y nos mantiene vivos. Por algo las religiones incitan a la resignación y tienen tanto éxito.

Cierre los ojos y lleve a cabo la evasión de su preferencia.

2 comentarios:

alfredo dijo...

de acuerdo con eso de las vidas a lo woody allen, que me llega directamente. buscamos por todas partes ese algo que nos devuelva el disfrute; es triste pensar que no tenemos la capacidad de disfrute: como si la creacion divina nos arrebata dicha capacidad.

las drogas y el alcohol ayudan, pero traen adiccion, que finalmente termina por destruir las existencias. quizás debamos asumir que el disfrute y la felicidad es menos de lo que creemos, y aceptar nuestra desgraciada suerte.

Sra. Lamar dijo...

Estoy de acuerdo en el "disfrute" Alfredo:
Debeo argumentar que no podemos cerrarnos a la posibilidad de ser felices... de hecho si comenzamos a disfrutar desde k abro los ojos una mañana, hasta que vuelvo a la cama por la noche... hay tantas cosas con las que y por las que se puede ser feliz, es tan sencillo, que nos complicamos buscandolo en cosas que ni al caso... el simple hecho de ser y estar es suficiente, lo demas es mero aprendizaje. Disfruta de tus días de descanso, un buen fin de... Sra. Lamar.